Los apellidos impidieron la boda

Me contó que había ido al médico: –“Doctor – le dijo- mi mujer me está poniendo los cuernos y no me salen”. El médico le contestó que eso “era un decir”. Y él, relajado, aclaró:-“Menos mal porque ya estaba yo creyendo que me faltaba calcio”. Aquel hombre se había vuelto a casar a pesar de eso que dicen de que “la gente se casa por falta de experiencia, se divorcia por falta de paciencia y se vuelven a casar por falta de memoria”. El señor que había ido al médico me desveló que lo de la dimisión de Bono como ministro de Defensa fue por un tema de boda. Zapatero, para limar asperezas con los EE.UU, le pidió a Bono que casara a un hijo suyo con una hija del presidente Bush. Bono se negó porque, de haber tenido descendencia, los apellidos hubieran sido “Bono-Bush”…Y sólo le hubiera faltado que después lo hubieran nombrado ministro de transportes.

El pajarito Coñamón y sus secuaces