LA MOSCA “KOJONERA”

Intentaba leer. Una mosca zumbaba junto a mi oído con ese “zuummm” machacón que hace que las moscas asciendan a la categoría de “kojoneras”. En la página de “contactos” leí: “El amor es ciego. Sólo el matrimonio le devuelve la vista”. La mosca seguía zumbando y mis nervios se aceleraban. En otra página recordaban cuándo encarcelaron a Mario Conde y lo que le “metió” Metías Prats en la tele: “Cuando salga habrá perdido peso, pero los “kilos” los seguirá teniendo”. Dejé la revista. La mosca seguía incordiando. Esperé a que se posara y estuviera quieta. Con un movimiento rápido la cerré en mi puño y le susurré: “No te voy a matar, pero te voy a demostrar lo que me estás fastidiando”. Y acercándomela, ¡para que se enterara!, le imité su zumbido: “zuuummmm”. De las otras moscas kojoneras que son más kojoneras y no son moscas ya hablaremos algún día.

El pajarito Coñamón y sus secuaces