EL MANDO DE LA TELE

Aquel hombre intentaba ver la tele. Su hija con el mando iba cambiando canales. El padre sin enterarse de lo que veía se preguntaba: -“¿Qué estarán dando?”. La niña con un zapping trajinero, murmuraba: -”No dan nada”. Y seguía dale que te pego con los botones del mando. Hace 50 años, sólo existía la primera de TVE. Luego vino la segunda llamada UHF. Un Huevo Fuera, la apodaron; aquel entonces coincidió con lo del destape (ahora despelote). Se veía la tele, daban cosas en la tele. ¿Ahora no? Actualmente son tropecientas cadenas y... ¡el mando al distancia! Ahí está la clave: mandar a distancia sin moverte; y esa es otra: ¡sin moverte!. Hay programas que necesitan “movimiento”. Para acabar con los espacios culturales del putiferio nacional sugiero este mando a distancia... (metafóricamente hablando).

El pajarito Coñamón y sus secuaces