EL RABO DEL SIETE

Al ver el número del nuevo año me fijé que el 7 iba sin el palito cruzado. ¿Por qué se lo ponen al escribir a mano? Miré el reloj, la báscula, la calculadora... ¡Nada, ni rastro del rabito!. Dicen que el palito cruzado en el 7 se remonta a los tiempos de Moisés. Al bajar del Monte Sinaí con los Diez Mandamientos, antes de hablarle al pueblo de Israel, se reunió con Aarón y los principales de la Asamblea (Gobierno), también estaban los recaudadores de impuestos (Hacienda), los vendedores de tiendas de campaña (traficantes de viviendas), los que redondeaban hasta el maná (redondeo con el euro) y otros varios de cuyos nombres sí quiero acordarme. Moisés empezó a leerles los Mandamientos uno a uno. Al llegar al 7 dijo: “¡El séptimo, no robarás!”. Y muchos de los que estaban allí gritaron: ”¡Táchalo, táchalo!”. De ahí viene el vicio extendido de ponerle el rabo o tachadura al número 7... ¿Cierto?

El pajarito Coñamón y sus secuaces