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UN LOTE DE NAVIDAD EN LAS URNAS |
| Fuí a un Camposanto, después acudí a las urnas para votar. En el cementerio leí en una lápida: “Descansa en Paz”; en otra ponía: “...Y Sigue Descansando”, era la de un funcionario. Ir a votar ha sido como cargar con el lote de Navidad impuesto y compuesto ya por productos, unos de tu gusto y otros intragables. ¿Para cuándo la sana libertad de poder elegir, de las listas electorales, los mejores productos? ¡Listas abiertas!. Da la impresión de que quienes confeccionan y cierran sus listas conocen la frase de Nietzche “Es más rentable buscar adeptos agradecidos que hacer las cosas bien”. El día 1 de noviembre se votó en Catalunya. Todos los partidos (del verbo partir, dividir, separar) prometieron un mundo feliz a partir del 2-N (día de los fieles difuntos). Ahora llega el tiempo de los pactos... o de los partos. ¡Vaya usted a saber qué son capaces de hacer por un sillón!. El pajarito Coñamón y sus secuaces |