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Ayer visité un gran centro comercial, de los mejores, te compras
una chaqueta de 40 euros y si te hace falta te arreglan las mangas, te
ajustan las hombreras y te corrigen las cremalleras. Todo ello sin coste
añadido.
Aproveché la visita para comprarme unos DVD, de aquellos que no
había podido comprar en su época, Mike Oldfield y su trilogía
del Tubular Bells, Eric Clapton, Unplugged y Carlos Santana, Sacred FIRE,
estaban de oferta, a menos de la mitad de precio. Este último,
puede, o no, poner voz, con su guitarra y su banda puede hacer lo que
quiera. A Mike Oldfield no hace falta que ponga voz, su guitarra, su flema,
su virtuosidad con las cuerdas, sus coros, sus fuegos artificiales, hacen
de él un espectáculo. De Eric Clapton, que decir, es Dios.
Todos los genios del gremio que sean, dependen de otros, por variar, por
no ser estrecho de mente, en fin, por salud.
En política ocurre casi lo mismo, qué sentido le podíamos
encontrar a un COP si no existiese un PSC, o al contrario si no existiesen
(políticamente hablando, que Dios guarde muchos años) el
Pijuan, la Castillejo, el Muñoz, el Padró, el Enciso, el
Soler, el Lafuente. No tendría sentido que existiesen el Parralejo,
el Ferré, la Espàrrach, el Tornell, la Martín, el
Lladó, el Castro y un largo etc. Los primeros, como hace Mike Oldfield,
ofrecen espectáculo. Los segundos, constancia, esfuerzo, responsabilidad
y un buen concierto participativo en plano de igualdad.
El Compromiso se ha ido desmembrando, ya no existe, su espectáculo
ya acabó. Ahora queda devolver el concejal ganado a EUiA y explicarles
a su gente qué nueva vereda escogerán para montar el espectáculo
y, que por su levedad, sea efímero.
Suerte y que Dios (estamos en Semana Santa), salve a su reina.
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José
M. Izquierdo
(PSC)
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