Microscopi:

Bon Any 2006, salut i projectes

Dejamos atrás un año 2005 y un número importante de sorpresas, de buenos recuerdos, de ilusiones y también de tristezas. Tristezas por los que no estarán en este nuevo e incierto 2006, familiares, amigos, compañeros y vecinos que desgraciadamente nos han dejado, restándonos cada uno de ellos, un poquito d'empenta. Pero con la satisfacción de haber compartido, los malos, los buenos y los mejores ratos, que el momento y las circunstancias nos ha permitido.
Comienza un nuevo año y como todos, con un propósito nuevo: dejar de fumar, acudir más a menudo al gimnasio, un poquito de dieta, estar más por la familia, cuidar más a los amigos, no tomar en consideración a los contrarios y un largo e innumerable etc, más o menos, como todos los años cuando pasas de determinada edad.
En política y tal y como ha finalizado el año 2005, nos puede hacer pensar como puede devenir el 2006 y personalmente, creo, que no será buen año para el objeto de la política. Tengo la percepción de que algunos grupos organizados (políticos y teóricamente apolíticos) están más por la labor de que se escuche a los tres que rompen los cristales del convento, que a los cien monjes que hay trabajando dentro.
Desde el PSC vamos a cumplir con nuestro programa electoral, que es el documento escrito de nuestro compromiso con los ciudadano/as de Ripollet y así intentamos reflejarlo año tras año en el presupuesto municipal, con objetivos sociales y políticos, con un presupuesto realista, técnicamente posible y económicamente viable. Otros, tienen que recurrir al bulo y a la especulación ideológica y a cada proyecto realizado por el PSC, han de ponerle el grano de la duda, o el seudónimo que difumine la realidad palpable de un hecho. Las transformaciones en el Ripollet de hoy, no son patrimonio del voto en contra, de la abstención, ni de la argumentación falaz por falta de proyecto político.
Hace unos días escuche una conversación en la que una persona le pedía a un directivo que la nombrase responsable de un área de trabajo, el directivo le contestaba - para asumir responsabilidades hay que ser en primer lugar, una buena persona, en segundo lugar, un buen profesional y en tercer lugar, un buen compañero y tú, no tienes ninguna de estas virtudes-. En Política, los símiles, también existen. Feliz Año.


José M. Izquierdo (PSC)