El Pepito Perdiguero

Andan los grandes partidos (PP y PSOE) liados con eso de las leyes de la enseñanza. Cada uno en su época creó sus desaguisados en forma de normas y, al recibir ahora unas notas calificatorias, ponen el grito en el cielo. Como decía don Refrán: “Entre todos la mataron y ella sola se murió”. De 25 países europeos nos colocan en el nº 22 en enseñanza. A nivel mundial ocupamos la misma posición que Trinidad y Tobago cuya capital, curiosamente, es Puerto España. Con el culturón que nos rodea y con un presupuesto dedicado a educación que es un 30% más bajo que la media de la Unión Europea, sólo me resta recordar aquella estampa de mi niñez. Cuando en la escuela uno no se sabía la lección el maestro le ponía en un sitio destacado y, a un sola voz, toda la clase le cantaba:
“Soy Pepito Perdiguero,
soy una gloria española.
El primero de la escuela...
¡pum, pum, pum!
...empezando por la cola.”
...Más o menos por donde andamos en Europa ...culturalmente hablando.

El pajarito Coñamón y sus secuaces