La
cocina industrial que quieren instalar en el colegio El Martinet, por
activa y por pasiva, por escrito y hablado, por registro y por carta,
en la revista, en la coordinadora de AMPAS de Ripollet, EN EL CONSELL
ESCOLAR, en las reuniones con la regidora, en las manifestaciones ante
el delegado de Ensenyament de la Generalitat; no se si nos dejamos algo,
pero se ha dicho de mil maneras al señor Parralejo: NO
A UNA COCINA INDUSTRIAL EN EL INTERIOR DE UN COLEGIO DE RIPOLLET, SI
A UNA COCINA INDUSTRIAL EN EL TÉRMINO DE RIPOLLET.
Señor Parralejo, un argumento democrático:
es la voluntad de los padres del colegio Martinet, y es la voluntad
de las AMPAS de Ripollet, es decir, mayoritariamente de todos los padres
de los niños escolarizados, voluntad puesta de manifiesto en
la coordinadora de AMPAS, representación democrática de
las AMPAS de Ripollet.
Señor Parralejo, un argumento ético:
una vez votada esta misma voluntad en los consells escolares, en la
coordinadora de AMPAS y en las propias AMPAS, no se puede tergiversar
la información para enfrentar a los padres con las direcciones
de los centros provocando segundas votaciones. Y no debería ampararse
en la legitimidad democrática de los consells escolares para
decidir una cuestión que, básicamente, no les compete,
puesto que no es legal, y la ilegalidad no compete a ningún órgano
democrático. Es la política de la confusión, ya
empleada en el conflicto del Ecoparc y que no estamos dispuestos a sufrir
de nuevo.
Señor Parralejo, un argumento legal: su propuesta
no tiene viabilidad, puesto que infringe la normativa actual vigente
en Cataluña, quizás en algún país lejano
y exótico aún se pueda instalar una fábrica de
hacer comida en el interior de un colegio. En Cataluña, ahora,
no.
Señor Parralejo, un argumento moral: no se puede
"lanzar" la profecía de que si no se hace la cocina
industrial en el interior del Martinet, los tickets de comedor tendrán
que subir de precio, como poco es una promesa un tanto sospechosa de
etiquetarla con la coletilla de chantaje, más cuando ya están
en el máximo autorizado por la Generalitat. Ni tampoco que no
queda garantizado el suministro del menú si no se hace la cocina,
la Generalitat también ampara la garantía del suministro.
Señor Parralejo, un argumento económico:
en este proyecto hay elementos de coste de oportunidad y externalidades
que obligan a decir no, coste de oportunidad social, no podemos hipotecar
un colegio ni las equipaciones destinadas a nuestros hijos por una cocina
industrial, que se quedará pequeña y las externalidades
son evidentes, los perjuicios colaterales que el proyecto conlleva serían
los mismos que si la quisiéramos instalar en el interior del
salón de plenos.
Señor Parralejo, un poco de cordura y de humanidad, sólo
pedimos respeto a los niños, a los padres y a las leyes, del
sentido común.
AMPA CEIP El Martinet