Con Sultorio

He ido a los Pinetones. Eso antes era una excursión, ahora es otra cosa. Mirando los pinos recordé una frase de Nietzsche: “Nos sentimos a gusto con la naturaleza porque no tiene opinión sobre nosotros”. Hacía tiempo que no veía a Sultorio, estaba allí. Sultorio es un buen amigo que, de vez en cuando, me resuelve mis dudas o me aconseja. Consejo es eso que pedimos cuando ya tenemos una respuesta que no nos gusta. Me alegré volverle a ver. Le conté que había leído en la prensa que, en Zaragoza, decapitaron la estatua del fundador de la Legión, del general Millán Astray. Este militar fue quien gritó en 1936 frente a Miguel de Unamuno: “Muera la inteligencia”. Ignoro si esta frase la pronunció antes o después de que la cabra se incorporarse a la Legión. Sultorio me miró y empezó a llorar no sé si de alegría, pena o rabia. ¿Por qué lloraba Sultorio? ¿Terminará mamando? Otro día volveré a los pinos. Necesito el consultorio con Sultorio.

El pajarito Coñamón y sus secuaces