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¿Fue Pitágoras un percebe? |
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Mis secuaces, Dani Archivero, Leandro y Emilio fueron a una marisquería
con precio único: 5.000 pelas por barba (os lo
cuento en pesetas porque aún no estoy acostumbrado al euro y su
puto redondeo). Los tres hicieron un fondo común de 15.000.
Al terminar la mariscada no quedaron satisfechos. Las cigalas y las gambas
eran lo más parecido a un guardacoches: a la que no le faltaba
un brazo, estaba coja. Protestaron educadamente. El dueño, al enterarse,
le insinuó al camarero que les devolviese 5.000
pelas. Éste, como no había recibido propina, se quedó
con 2.000 y les entregó 3.000:
o sea, 1.000 a cada uno. De esta forma la mariscada salió
a 4.000 por cabeza. El pajarito Coñamón y sus secuaces |