La iglesia tiene bolas

La historia de las bolas de la iglesia arrancó el 31-7-03, festividad de San Ignacio de Loyola, abogado contra las calenturas. Desde la Casa Gran una mente febril dio la orden para que pusieran tres bancos en el Carrer Nou, junto al jardincito de La Moreneta. Aquella misma noche se los llevó por delante el camión de la basura. Después colocaron unos pilones fijos que volvieron a quitar y a poner más hacia otro lado en el mismo sitio. Llegó la festividad de Sant Antoni Abat, conocida por “el día de los burros”... y, ¿como un ídem?, el que manda tuvo que ordenar arrancar los bancos y los pilones para que pasaran los carros. La última actuación ha sido vertiginosa. En apenas dos semanas han puesto 6 bolas que dejaron en 4 y volvieron a quitar para sujetarlas mejor. Ahora hay pilones en una acera y bolas y bancos en otra. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar a estos mediocres gestores que creen que el dinero de todos no es de nadie? La obra terminó el 18-3-05, festividad de la Virgen de los Dolores... para los de la Casa Gran “Virgen de los Dólares”... con el dinero de otros y ¿también suyo?.

El pajarito Coñamón y sus secuaces