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EL GATO QUE NO DIJO MIAU |
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Anochece. Para descansar me siento en uno de los bancos pintarrajeados
que hay en la terraza del Mercacentre. Cierro los ojos y recuerdo, más
o menos, una frase de Tagore: “Si de noche lloras por el sol, no
verás las estrellas”. Pestañeo y veo dos grandes estrellas
de madera con luces. Las pusieron para Navidad y aún están.
¿Son una premonición de que la obra del mercado es la estrella
de las obras... de que nos van a “estrellar” con ella... de...? El pajarito Coñamón y sus secuaces |