EL TORNILLO DEL FONTANERO

Y descanso en los nombres de las calles
Vino Cristófol Machaca, el fontanero. La familia que había solicitado sus servicios con urgencia hacía un año ya que se había mudado a otra casa.-“¡Para una vez que vengo rápido...!”-dijo resignado. El grifo seguía goteando. Le pedí que lo arreglara. Echando un vistazo, cogió un destornillador y apretó un tornillo: .”¡Ya está!” Al dejar de oir el goteo machacón, solicité la cuenta: -”Son 1.000 €, por favor”. Me quedé de piedra, no podía creer lo que acababa de oir: -”¿1.000 € por apretar un tornillo?. ¡Si quiere cobrar me lo tiene que detallar todo en una factura!” El fontanero abrió su bloc y escribió: “POR APRETAR UN TORNILLO: 1 €. POR SABER QUÉ TORNILLO TENÍA QUE APRETAR: 999 €. “Saqué el monedero y pagué. Aprendí como lección: que se gana más por los conocimientos que por lo que se hace. Ahora soy amigo del fontanero y le he contado que vamos a descansar con lo de los nombres en las calles porque los del Ayuntamiento ya están poniendo algunas placas ...¡Aleluya!

El pajarito Coñamón y sus secuaces