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CULPABLE
EL CHA-CHA-CHA |
| E n Carnaval quise disfrazarme de nombre de calle, pero no estaba la placa de c/.Padró saliendo desde la c/. Maragall. Después, en la fiesta, bailando, pisé o me pisaron. Buscando al culpable alguien dijo: “La culpa ha sido del cha-cha-cha”. El director de orquesta le cargó el muerto a un músico. Éste nos contó que NO SABÍA bien la partitura porque no se la habían enseñado y que NO TENÍA LOS MEDIOS porque tampoco el director le había dado un buen pito (de pitar). Algunos directores (incluso de orquesta) son como los libros, cuanto más altos están, menos sirven. Una vez, en la orquesta, si hubo un clarinetista CON CONOCIMIENTOS (partitura) y MEDIOS (instrumento) facilitados por el jefe de la organización. A pesar de ello, el del clarinete daba pitorradas a destiempo: NO QUERÍA. En un concierto, un espectador gritó “¡Qué se calle el “desgraciao” del clarinetista!”. Y el director, dirigiéndose al público y señalando al músico, apostilló: “¿Quién ha llamado clarinetista a este “desgraciao”?. La culpa podría ser del cha-cha-cha, pero la solución pasa por conocimientos, medios y querer hacer. El pajarito Coñamón y sus secuaces |