Tribuna Oberta :

Accidentes de Tráfico 2004 ¿Balance positivo?

Finaliza el año 2004 y, con él, un triste balance de acontecimientos que a nadie nos ha dejado indiferentes. Acontecimientos producidos unas veces por fenómenos naturales, como es el caso del maremoto en el océano Índico y, en otros casos, fenómenos producidos por la sinrazón del hombre, como ha sido la guerra de Irak y los atentados terroristas en diferentes partes del mundo. Pero hay otro fenómeno que no sabemos a quien o a qué atribuírselo y que produce miles de víctimas al año, pero que sin embargo da la sensación que sólo afecta a aquellas personas que lo padecen directamente. Sí, me estoy refiriendo a los accidentes de tráfico, a ese fenómeno que cada día, cada semana y cada mes arroja la escalofriante cifra de más de 3.000 accidentes y más de 6.000 víctimas cada año entre muertos y heridos. En los últimos días, he leído y escuchado a diferentes responsables del Ministerio de Interior y de la DGT resaltando la efectividad que, tanto las campañas de publicidad como las distintas reformas en la Normativa de Circulación, han tenido en el balance final de accidentes y víctimas del año 2004 y que, por tanto, durante el año 2005 se va a ha seguir en esa línea. Lo que no he escuchado y, eso me preocupa, es que todas esas medidas deberían ir acompañadas de una adecuada y completa formación vial de los conductores y una adecuada y efectiva labor educativa en los niños/as y jóvenes en edad escolar.
No dudo que las millonarias macro campañas publicitarias que la DGT divulga en los medios de comunicación y el despliegue informativo sobre los cientos de controles que los diferentes cuerpos policiales realizan, hagan su efecto en los conductores y, por consiguiente, lleve a una reducción del 12% de víctimas en los accidentes de tráfico, pero aún así, sigue siendo muy alto el número de personas que pierden la vida y, por tanto, eso nos debería hacer reflexionar si estas medidas son efectivas por sí solas o, por el contrario, habría que apoyarlas con otras medidas de tipo educativo.
Es en esa labor educativa donde todos debemos aportar nuestro granito de arena, pero en especial los Ayuntamientos que, como instituciones más cercanas al ciudadano, deberían llevar a cabo políticas educativas e iniciativas que fomenten el debate sobre la seguridad vial, utilizando para ello los recursos necesarios de aquellos departamentos que, por sus características, tengan posibilidad de incidir en el tema, dado que seguro que recursos no les faltan y el problema es lo suficientemente grave.

Salvador Nájera
Técnico en Educación y Seguridad Vial