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EL PATRIARCA NOÉ NO TIENE EL PREMIO NOBEL y los nombres ¡en las calles!... (Cap. 43) |
| Un pajarito amigo me habló de sus antepasados. Estaba agradecido a un tal Noé. Yo escuchaba y él me contaba... que si hizo una enorme barca y salvó a los animales por parejas... que si se tiró diluviando la tira de días y noches... que si, al final el Arca se posó en el armenio monte Ararat... Pensé en Noé, ¡gran personaje!. Un hombre capaz de hacer una barcaza que superara al Titanic en capacidad y resistencia tuvo que hacer algo más que eso. Me informé en la Biblia. Leí el Génesis: 9,20-21. Me enteré de más cosas. Después de salvar a la humanidad, Noé, al salir del Arca, fue agricultor y plantó una viña en la que un día se dio una “hartá” a comer uvas fermentadas con las que agarró un soberano pedo bíblico y se quedó dormido bajo la sombra de un árbol. ¡Inventa el vino y la siesta en un plis-plas y nadie, que sepa yo, le ha propuesto todavía para que los parientes de Alfred Nobel le den un premio... Y hasta el concejal de las calles de Ripollet no le pone las placas indicativas a la Plaça dels Vinaters... ¡Desagradecidos!. El pajarito Coñamón y sus secuaces |