VOLVER AL COLE
(...Y los nombres, ¡en las calles!)
Capítulo 29 menos 1

Antes también volvíamos a clase. Los pobres a la escuela con maestro. Los ricos al colegio con profesor. Ver a don Benito y entrarnos el tembleque todo era uno. Antes de un examen avisaba: “¡Que Dios reparta suerte porque como reparta justicia estais arreglados!” Cuando nos daban el diccionario lo primero que buscábamos era los tacos. A Jóse le encantaban los idiomas. Decía que en Suahili (Uganda) la traducción “creo estar embarazada, “ era: “Bombo supongo”. Un día nos expilocó el por qué del geográfico nombre mejicano de Yucatán. Resulta que un soldado de los conquistadores preguntó a un indígena: “¿Cómo se llama este lugar?”. El aborigen contestó: “¡Yucatán!” Lo que ignoró el español es que la respuesta sifnificaba: “No soy de aquí”.
Ví padres, madres, escolares y docentes que iban al colegio Taché, la calle en esa zona no tiene rótulo. ¿Es Pau Casals? ¿No es de aquí el de la Concejalía responsable de las placas?... ¿Yucatán?

El pajarito Coñamón y sus secuaces