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Un gato en la naturaleza |
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Me alejé del pueblo para abandonar al gato. Incivismo puro. Cuando
regresé el minino ya había vuelto y me esperaba. Insistí.
Crucé valles y montañas, atravesé ríos y
llanuras para deshacerme otra vez del animal... y si no es por él
no vuelvo a casa. Gracias a mi gato descubrí esa naturaleza,
que cada vez más la están destruyendo y "construyendo"
los negociantes sin escrúpulos. Recordé la profecía
de los Amerindios Cree: "Sólo después de que el último
árbol haya sido cortado; sólo después de que el
último río haya sido envenenado; sólo después
de que el último pez haya sido pescado; sólo después
descubrirás que el dinero no se puede comer". El pajarito Coñamón y sus secuaces |