En el limbo y los nombres ¡en las calles! (Cap 27º)

Soñé que en “el más allá” encontré trabajo. Por fortuna no habían E.T.T. - “¿Dónde quieres ir?” Me dijeron. Elegí estar una temporada en el cielo y otra en el infierno, para decidir. Tras el tanteo opté por el infierno ya que en él tuve una juerga y orgías que en la gloria no iba a gozar y, aún comprendiendo que, en el cielo, disfrutaría de una eterna paz contemplativa. Firmé el contrato. El inferniario me dió la bienvenida al ocupar mi puesto de trabajo comprobé que las bacanales y el desenfreno por las que decidí mi futuro eterno ya no existían. Miré confuso, acongojado y acojonado. Un grito espabiló mi susto:
“¡Ahora ya formas partes de la plantilla!”.
En mi caldera ponía carrer de Joan Miró esquina Sarrià de Ter. En esa zona, en Ripollet no hay placa indicativa. Me entero que en el más allá hay cielo, infierno, purgatorio....y limbo. ¿Estará la mente del concejal de la señalización viaria en el limbo? ¡Alma pura!

 

El pajarito Coñamón y sus secuaces