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En el limbo y los nombres ¡en las calles! (Cap 27º) |
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Soñé que en “el más allá” encontré
trabajo. Por fortuna no habían E.T.T. - “¿Dónde
quieres ir?” Me dijeron. Elegí estar una temporada en el
cielo y otra en el infierno, para decidir. Tras el tanteo opté
por el infierno ya que en él tuve una juerga y orgías
que en la gloria no iba a gozar y, aún comprendiendo que, en
el cielo, disfrutaría de una eterna paz contemplativa. Firmé
el contrato. El inferniario me dió la bienvenida al ocupar mi
puesto de trabajo comprobé que las bacanales y el desenfreno
por las que decidí mi futuro eterno ya no existían. Miré
confuso, acongojado y acojonado. Un grito espabiló mi susto:
El pajarito Coñamón y sus secuaces |