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¿Está reunido? y los nombres ¡en las calles! (Cap. 18º) |
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Dios
creó el tiempo y hombre la prisa... y las reuniones. El hombre
es un animal racionalmente muy animal que controla el reloj cuando debería
controlar el tiempo; sobre todo el que utiliza reunido. Dijo un sabio
anónimo: “El exceso de reuniones sirve para demostrar que
una empresa puede funcionar con muchas menos personas”. Cuando
en ellas se aborda un problema no hay que pensar quién, sino
analizar qué, cómo, por qué, dónde y cuándo.
Sin embargo en muchas ocasiones los asistentes actúan en defensa
propia para conservar su sillón o su silla, bajo el lema: “La
culpa a quien no está y... maricón el último”. El pajarito Coñamón y sus secuaces |