¿Está reunido? y los nombres ¡en las calles! (Cap. 18º)

Dios creó el tiempo y hombre la prisa... y las reuniones. El hombre es un animal racionalmente muy animal que controla el reloj cuando debería controlar el tiempo; sobre todo el que utiliza reunido. Dijo un sabio anónimo: “El exceso de reuniones sirve para demostrar que una empresa puede funcionar con muchas menos personas”. Cuando en ellas se aborda un problema no hay que pensar quién, sino analizar qué, cómo, por qué, dónde y cuándo. Sin embargo en muchas ocasiones los asistentes actúan en defensa propia para conservar su sillón o su silla, bajo el lema: “La culpa a quien no está y... maricón el último”.
No sé si reuniones viene de Reus. Sé que de Reus era el General Prim. Su calle en Ripollet, a la altura del patio del colegio de las Monjas no tiene placa indicativa. Del problema de la señalización viaria tenemos el qué y el dónde. El “responsable” debería analizar el cómo, el por qué y el cuándo.
...Pero tal vez esté reunido.

El pajarito Coñamón y sus secuaces