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El Reloj y los nombres ¡en las calles! (Cap. 16º) |
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Mi abuelo tenía un perro, una gata y un canario. El perro pasaba
más hambre que el chucho del afilador, que se tragaba las chispas
para zampar algo caliente. A la gata no le daban de comer y la pobre
se quedó ciega mirando al canario. El perro y la gata de mi abuelo,
por razones obvias, se llevaban respetuosamente bien. Un día
les bautizamos. Repartimos entre los dos el nombre de un famoso cantante
de boleros: “CHUCHO-GATICA”. Este chileno canoro llevaba
en su repertorio el inolvidable “Reloj no marques las horas...”.
Miré las manecillas y me señalaron que el pasado 19 de
abril más de 40 concejales y ex, celebraron en el Teatre Auditori
los 25 años de Ayuntamientos democráticos (?)... y “se
regalaron” un reloj para cada uno. ¿Serán para que
sepan qué hora es o en qué época están? El pajarito Coñamón y sus secuaces |