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Las tribulaciones de un indeciso y los nombres ¡en las calles! (Cap. 10º) |
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Dudando fui a votar. No sabía en quién depositar mi confianza
para el Senado. Las papeletas eran color calabaza, como los supensos.
-”¿Creerán algunos -pensé- que “Senado”
es asegurarse durante cuatro años el estar bien “senado”,
merendado, desayunado...?”. Reflexioné sobre los derechos
humanos y un radical me dijo que lo de los derechos humanos es llevar
a los humanos derechos, aunque sea a palos. Seguía dudando y
vi la luz. Mi deseo era que nadie me tratara como un animal inculto
ni me torearan. Vi en la papeleta color calabaza que existía
el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal. Dudando le di el voto.
Después me fui al bar. Tímidamente pedí un café.
El camarero preguntó: -”¿Sólo?”. Y
susurré desconcertado: “...Bueno, pues póngame dos”. El pajarito Coñamón y sus secuaces |