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Las barbacoas del pulmón y los nombres ¡en las calles! (Capítulo 4º) |
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Hace un tiempo, se inauguró el Parc dels Pinetons. Le apodaron,
con orgullo, el pulmón de Ripollet. Estuve por él paseando.
Unos coches hacían trompos levantando la correspondiente polvareda.
Comprendí lo del “pulmón”. Además de
pulmones no había Ventolín que lo aguantara. Alrededor
de las barbacoas las familias se mantenían unidas, hasta que
a alguien le entraba el “arrebato fisiológico”. ¿Dónde
hacerlo? ¿Por qué no hay servicios en la zona? El pajarito Coñamón y sus secuaces |