| Tribuna Oberta : Abramos las ventanas, pero todas |
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Parece ser que vienen tiempos nuevos, austeridad y de limpieza política. Se pedía un cambio político por los partidos de la coalición del actual gobierno catalán por el fondo, pero sobre todo por las formas; la corrupción y el uso patrimonial de la Generalitat que se había generado tras 23 años de gobierno de CiU, así lo exigían. La autodenominada izquierda –PSC,ERC e ICV -solicitaba que se abrieran las ventanas del Palau de la Generalitat para que entrara aire fresco y renovador. Era necesario un cambio, un gobierno social del “pueblo y para el pueblo”. Estos mismos criterios deberían ser aplicables en nuestro municipio, cuyo gobierno tras 24 años de mandato se caracteriza por la prepotencia, la falta de transparencia y la prohibición de que la sociedad civil se implique en los problemas de nuestro municipio. Es paradójico que un gobierno “autocalificado de izquierdas” se caracterice por usar el guante blanco hacia el lobby del ladrillo y del cemento (promotoras y constructoras) y, en cambio, utilice puños de hierro contra los movimientos sociales haciendo un uso propagandístico de los medios de comunicación públicos i criminalizando a ciudadanos. No es admisible que un gobierno lance querellas y denuncias a diestro y siniestro, para luego sin fundamento, una vez celebradas las elecciones, retirarlas. Utilizar el juego político y los presupuestos públicos para coaccionar a algunos ciudadanos judicializando la vida política es muy grave y atenta contra la libertad de expresión y manifestación.Roza lo maquiavélico observar como el equipo de gobierno pone una sonrisa de oreja a oreja obsequiando a las personas de la tercera edad, unas galletitas y poco más, mientras que a otras personas de ese mismo grupo se les denunciaba por insultos.Todas las denuncias han sido archivadas,pero eso sí, no las ha pagado el equipo de gobierno de su propio bolsillo, sino que han sido todos los ciudadanos los que han contribuido a ellas, sin posibilidad de objeción fiscal alguna.No genera confianza un gobierno carente de ideas, proyectos –excepto la construcción- con una ausencia de sensibilidad democrática. La oposición debería tomar nota, presentando una alternativa verdaderamente innovadora, no inmovilista, haciendo participes a los ciudadanos de Ripollet de cómo queremos que sea nuestro pueblo en los próximos años. Plataforma Vallès Net |