Es
incomprensible que un joven tenga que hipotecarse toda su vida con unos
pagos mensuales insostenibles sólo para tener un techo para no
mojarse y si además se encuentra con un trabajo en precario la
cosa se le complica.
Lamentablemente ante esta situación la juventud está optando
por marcharse a otros lugares de Catalunya e incluso a otras Comunidades
donde la vivienda es más barata. Si a este fenómeno no
se le pone remedio podemos encontrarnos a medio o largo plazo que las
zonas industrializadas, incluido Ripollet, tenga una población
envejecida por encima de la media.
Para detener esta emigración forzosa la solución pasaría
por elaborar una nueva ley del suelo para reducir la especulación
del mismo y la Generalitat y los Ayuntamientos apostar por más
vivienda social en régimen de venta y alquiler como han apostado
otras comunidades que actualmente sobrepasan el 35% de la vivienda construida.
Desde EUiA pensamos que los poderes públicos deben destinar más
recursos para facilitar el acceso a la vivienda para evitar esa despoblación
que a largo plazo tendría consecuencias negativas sobre todo
a nivel laboral por falta de mano de obra joven.
Esperemos que los nuevos gobernantes recientemente elegidos sean más
sensibles a este problema social.
‘Si
no ponemos remedio a este fenómeno podemos encontrarnos a medio
o largo plazo, que las zonas industrializadas, incluido Ripollet, tenga
una población envejecida por encima de la media’