En
El Butlletí de noviembre’03 pág. 2 pone: “¿QUÉ
ES SER JOVEN EN EL INICIO DEL SIGLO XXII?”. ¿Siglo XXII?
¿Será que con el “redondeo” del euro la prensa
municipal nos ha cambiado hasta de siglo?
Dice uno de mis secuaces: “De aquí a allá todos
calvos”. Defendiendo la calvicie afirmamos que: “Dios, nuestro
Señor, hizo las cabezas perfectas y aquellas que no le quedaban
bien, les puso pelo”. Nos preguntamos: “¿Alguien
ha visto un burro calvo?”. “¿Hasta dónde puede
lavarse la cara un calvo?”. La diferencia entre un calvo catalán
y un calvo madrileño es que el calvo madrileño se compra
una peluca y el calvo catalán vende el peine.
¿Está la calvicie relacionada con la sabiduría?
Oí esta conversación: Uno: “Me gustaría que
hubiese en Ripollet políticos inteligentes”. El otro contestó:
“Yo me conformaría con que no fueran tontos”.
El
pajarito Coñamón y sus secuaces