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...Y perdió el autobús |
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Diluviaba.
Victor conducía su coche. En la parada del autobús vio
a tres personas esperando: una anciana que parecía a punto de
morir; un amigo que un día le salvó la vida, y la mujer
de sus sueños. Sólo podía llevar a uno. ¿A
la anciana para salvarla? ¿Al amigo porque estaba en deuda con
él? ¿A la mujer de sus sueños a quien, tal vez,
no volvería a encontrar más? REFLEXIONÓ CREATIVAMENTE
y dio las llaves del coche a su amigo quien llevó a la anciana
al hospital y él se quedó en la parada del bus con la
mujer de sus sueños. El pajarito Coñamón y sus secuaces |