Las vacas del pueblo... ¡¡riau, riau!!


Un día por San Fermín vi que toreaban a las vaquillas. Me di cuenta que ellas son como la mujer, cuando embisten llevan los ojos abiertos. Sin embargo el toro, como el hombre, “va ciego” al capote. A una vaquilla le puedes dar el primer pase, al segundo te coge. Al toro puedes hacerle la faena completa; incluso, cuando “va a morir” a estoque, arranca ciego hacia
la provocación, como el hombre.
Sucedió en las fiestas de un pueblo alicantino limítrofe con Murcia durante la suelta de la vaquilla. El murciano no sabía el idioma de sus vecinos:
“¡LA VACA NO VE!”, gritaban unos. El de Murcia se acercó al bicho lo suficiente. Cuando una vaquilla arranca, te coge. Del topazo aprendió idiomas. Entendió que “LA VACA NO VE! en valenciano significa “LA VACA NO VIENE”, no que la vaca estuviera CIEGA, como él creyó.

El pajarito Coñamón y sus secuaces