Mi primo el del botijo

Mi primo, de pequeño, disfrutaba rompiendo botijos. Después se pasaba las horas muertas
intentando arreglarlos. Ese destrozar para después reparar y decir “he hecho”, despertó su vocación. Ahora es político.
Un día, en el patio de la escuela, mi primo miraba como otros debatían sobre cuál fue la primera profesión en el mundo. Unos decían que la de MÉDICO-CIRUJANO, basándose en que Dios abrió a Adán y, con una costilla de éste, hizo a Eva. Otros argumentaban que la primera profesión fue la de ARQUITECTO porque, antes de crear al hombre, Dios, del CAOS, construyó el Universo. Mi primo, sonriendo, intervino en el debate y sentenció:
“-La primera profesión en el mundo fue la de POLÍTICO porque: ¿quién creó el CAOS?”
Dicho esto volvió al rincón del patio donde tenía más botijos...Y siguió destrozándolos caóticamente.

El pajarito Coñamón y sus secuaces